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El modelo económico y social que experimenta nuestro planeta necesita ser revisado con urgencia (y hoy más que nunca). Hablamos de un modelo productivo basado en los combustibles fósiles, en las industrias a gran escala y en una distribución de las riquezas que vio sus orígenes como forma de organización, ya muchos siglos atrás.

Los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (también conocidos como ODS) representan actualmente la llamada a la acción más clara que tenemos (y que no podemos ni debemos dejar pasar).

Aún resulta un poco difícil de creer que la mala salud de nuestros mares, el descongelamiento de la Antártida, las montañas y montañas de basura intratable e incluso, que el aire que se respira en algunos países del mundo sea nocivo, no llamen a una reflexión obligatoria a todos los ciudadanos y a sus respectivos gobiernos. 

Hace algunos unos días leí una entrevista a Jeremy Rifkin (sociólogo, escritor y activista) en la que se le preguntó sobre cuestiones que consideramos claves en este momento coyuntural: empatía, compromiso y acción (como para empezar).

“¿Qué les diría a quienes creen que es mejor vivir el momento, el aquí y el ahora, y esperan que en el futuro vengan otros para arreglarlo? 

Estamos realmente ante un cambio climático, pero también a tiempo de cambiarlo. Es devastadoramente importante entender qué significa el cambio climático: toda la especie humana debe estar preparada para modificar nuestra manera de vivir y así preservar la existencia de nuestra especie y la del resto de criaturas que viven en la Tierra. El cambio climático provocado por el calentamiento global y las emisiones de CO2 altera el ciclo del agua de la Tierra. Somos el planeta del agua, nuestro ecosistema ha emergido y evolucionado a lo largo de millones de años gracias al agua. El ciclo del agua permite vivir y desarrollarse. Y aquí está el problema: por cada grado de temperatura que aumenta como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, la atmósfera absorbe un siete por ciento más de precipitaciones del suelo y este calentamiento las fuerza a caer más rápido, más concentradas y provocando más catástrofes naturales relacionadas con el agua. Por ejemplo, grandes nevadas en invierno, inundaciones en primavera por todas las partes del mundo, sequías e incendios en toda la temporada de verano y huracanes y tifones en otoño barriendo nuestras costas.”

Revista de Pensamiento, Sociedad y Tecnología “Telos” – abril 2020 – Fundación Telefónica

Si nos tomamos dos minutos para pensar las consecuencias que cita Rifkin, no se trata de nada que no hayamos visto por TV en los últimos años ¿no? 

Repasemos… En Estados Unidos ya se habla de la mayor nevada de la historia. A principios de esta misma semana, un fuerte temporal azotó a Catamarca (Argentina) y provocó las inundaciones más graves en la última década. En el Pantanal, el humedal más grande del planeta (que se extiende por Brasil, Paraguay y Bolivia) la sequía fue de las más severas en casi medio siglo. Y como si se tratase del capítulo de la serie del momento, vimos durante días por televisión, cómo las llamas se comían sin titubeo a los humedales en el delta del Paraná o en las Sierras de Córdoba (Argentina).

El cambio climático nos muestra las consecuencias, pero la humanidad también está en una encrucijada

Hasta aquí llegamos hablando fundamentalmente sobre problemáticas medioambientales que necesitamos que permanezcan en agenda para encontrar alternativas de solución. Pero la lista no para por ahí.

Evolucionar hacia una sociedad sostenible que garantice condiciones de vida dignas para todes (generaciones actuales y futuras) es otro de los desafíos a nivel global que incluso la pandemia nos demostró, que, si creíamos haber hecho pequeños avances, bastante lejos estamos.

Desigualdades económicas, falta de acceso a las mismas oportunidades educativas, canastas básicas sin niveles nutricionales, discriminación de grupos vulnerables o violencia de género, son algunas de las problemáticas desestructurales que enfrenta América Latina y el Caribe.

Por todo esto, creemos que pensar en empresas verdes desde YA es esencial porque:

  1. Con un enfoque sistémico pueden resolver los grandes problemas cambiando las causas raíz y dinámicas subyacentes, para generar un cambio estructural y sostenido en el tiempo.
  2. Tienen un papel clave para cubrir los 2,6 trillones de dólares anuales de déficit para el cumplimiento de los ODS ya que con ideas innovadoras y escalables se puede llegar hasta donde actualmente no se llega y producir un cambio sistémico.
  3. Permiten la colaboración con modelos de asistencialismo tradicional y de cooperación para encontrar soluciones eficientes y sostenibles en el tiempo para los principales problemas ambientales y sociales.
  4. En cooperación con el sector público, podrían ayudar a resolver de una manera efectiva y sistémica las grandes necesidades ambientales y sociales que las administraciones públicas tienen por objetivo.
  5. Podrían ayudar a que las grandes corporaciones vean el emprendimiento verde como aliado, para cumplir al máximo con su compromiso social y medioambiental.

Y como el mundo está necesitando acción además de grandes dilocuencias, nuestra Incubadora de Empresas Sociales cuenta con diferentes programas desde los cuales ayudamos a emprendedores a crear impacto social mediante un proyecto empresarial rentable y sostenible.

Dar el primer paso es la única forma que existe de comenzar a ver resultados, en palabras de Paolo Bianciotti, nuestro Director en DRIMCOM: “Con muchas de las empresas lo primero que hacemos es sentarnos a revisar sus números para entender sus gastos e ingresos, entender cómo ayudarles a crecer y detectar qué es lo que se debía acomodar, para generar algo sustentable. Este primer paso es una de las etapas que pocas veces se hace, simplemente porque al generar ventas, consideran que todo funciona bien. Pero los principales desafíos al inicio son los gastos ocultos o la no contemplación de algunos salarios e impuestos. Siempre recordamos a los emprendedores, que debemos generar empresas que sean sanas en sus finanzas y muchas veces hay que ajustar el modelo de negocio para lograr una propuesta realista y sostenible en el mediano plazo.

Durante los últimos años, vimos cómo los emprendedores llegaban sintiéndose un tanto incomprendidos por dedicar tanto tiempo y esfuerzo al proyecto y, de repente, en el proceso de la incubación encuentran una red de locos y locas que vibran en esa misma sintonía, que abren sus redes de contacto, que comparten sus conocimientos y experiencias cada vez que alguien plantea una problemática y que comunican otras maneras de hacer las cosas. Contar con el apoyo de pares en estas instancias, resulta fundamental más cuando en algunas semanas todo se ve negro.

Otras startups tienen un modelo de negocio sólido pero necesitan escalar, con ellas trabajamos sobre su comercialización y su comunicación. A ellos los vinculamos con nuestros socios de la red y esto resulta un paso fundamental. Revisamos desde la parte de prensa, en lo que respecta a la difusión de sus historias y sus soluciones, hasta el vínculo con otros emprendedores que tienen productos complementarios o enfocados en el mismo sector objetivo. Y, fundamentalmente, analizamos cómo generar nuevos clientes y cómo fidelizar a los existentes.”

El lugar que ocupan los emprendimientos sociales o de impacto en la cadena de valor de nuestra sociedad latinoamericana, es cada vez más evidente. De estos proyectos inevitablemente nos beneficiamos todes, no solo por la problemática que buscan solucionar sino por el dinamismo que le dan a la economía y la generación de empleo de todo el continente.

Según Macarena Cervera, nuestra Coordinadora de operaciones en DRIMCOM: “Este año decidimos abrir la convocatoria para emprendimientos de toda América Latina, porque creemos en el poder y el potencial de las y los emprendedores sociales latinoamericanos. Estamos convencidos que la generación de una comunidad internacional nutre a cada une de manera individual y genera transformaciones colectivas, permitiendo que el impacto se multiplique.

Poder formar parte de esta comunidad a través del proceso de incubación le permite a los equipos internos de cada emprendimiento enfrentar los diferentes desafíos, crecer y consolidarse, a través del acompañamiento personalizado de una red internacional de mentores especializados en diferentes áreas y a través de la participación en redes de pares.”

El emprendimiento con propósito resultará, probablemente, un factor clave para la reactivación económica ocasionada por el COVID-19 y quizás es una oportunidad histórica de impulsar nuestro ecosistema para que muches más se animen a tomar acciones positivas en pos del cambio. Desde DRIMCOM estamos dispuestos a navegar juntes por el ecosistema empresarial de triple impacto, para que tu idea sea rentable mientras hacés lo que te apasiona.

Si querés conocer más info sobre la Convocatoria Activa clic clic clic 👉🏻 http://bit.ly/drimcomincuba

Darle forma a nuestra misión no fue una tarea sencilla. Quizás hoy podemos citar rápidamente, pero para llegar a ella nos transformamos, decidimos nuevos nortes, nos repensamos y le dimos la vuelta al mundo, aunque en más de 180 días.

Existe un proverbio africano que dice (en nuestras palabras) que si querés ir rápido podés ir solo… pero que si querés llegar lejos vayas acompañado. Algo de eso nos picó desde el inicio, apostando al trabajo colaborativo por dentro y por fuera de DRIMCOM.

La sinergía entre los diferentes equipos de trabajo y los actores externos, como el sector gubernamental o el académico, ha ido dejando como resultado algo que de forma totalmente independiente habría sido diferente.

Construir redes, el tip más valioso

Más adelante vamos a contarles detalladamente sobre nuestra red de aliades, hoy queremos hablar de aquellos Organismos Públicos con quienes hemos trabajado en la búsqueda de soluciones a los desafíos en materia de sostenibilidad y sustentabilidad.


Ministerio de Ambiente de la Nación Argentina

Junto a Magis (Salta) y Njambre (Buenos Aires), incubamos a los ganadores de las ediciones 2017, 2018 y 2019 del Programa de Emprendedores Sustentables (PROESUS) que premió a más de 45 empresas de impacto en todo el país.

2018 – 2do. encuentro nacional del Programa Nacional de Emprendedores para el Desarrollo Sustentable (PROESUS)
  • PROESUS es el Programa Nacional de Emprendedores que reconoce iniciativas en el ámbito de la sustentabilidad y el uso de nuevas tecnologías en Argentina.
  • Magis es Innovación Social para la superación de la pobreza en la región NOA, a través de la creación, formación y acompañamiento de colectivos y emprendedores en situación de alta vulnerabilidad social, buscando generar espacios de encuentro entre las organizaciones sociales, el estado y las empresas.
  • Njambre es un equipo de emprendedores con experiencia en distintas disciplinas que da respuestas innovadoras a los desafíos globales más urgentes.

Ministerio de Producción de la Nación Argentina

Formamos parte de INCUBAR, la Red Nacional de Incubadoras, para acompañar, asesorar y capacitar a aquellos proyectos que aplicaron al Fondo Semilla. Al mismo tiempo, en el año 2017 fuimos reconocidos con el Programa de Fortalecimiento a Incubadoras (PFI) obteniendo el 6to. puesto en el orden de mérito entre todas las incubadoras del país.

Esto nos permite aplicar a Fondo Semilla, una asistencia financiera y técnica para emprendimientos que busquen desarrollar una idea o potenciar un proyecto con impacto social y/o ambiental positivo.


Agencia Innovar y Emprender, Córdoba

Desde el año 2017 y hasta la actualidad somos una de las instituciones participantes del programa Córdoba Incuba, dentro del cual recibimos capacitaciones, vinculaciones y fondos para fortalecer a nuestra incubadora

  • Córdoba Incuba es un programa que comenzó en el año 2017 con el objetivo de fortalecer a las diferentes incubadoras de empresas en Córdoba e incluso de fomentar su creación para continuar potenciando el ecosistema emprendedor local.
2018 – Capacitación para Incubadoras | Agencia Córdoba Innovar y Emprender

Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) y Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), Uruguay

En noviembre de 2019 participamos, junto a sus directoras, de una visita de estudio sobre emprendimientos sostenibles en Berlín, Alemania. En esta ocasión viajaron a Berlín once representantes de organizaciones pertenecientes a Argentina, Perú, Sudáfrica y Uruguay. El objetivo de la visita fue conocer más sobre el ecosistema emprendedor verde de Alemania, generar reuniones con actores clave y realizar visitas a green startups o empresas con enfoque en temas relacionados con la sostenibilidad.

  • La Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) es una institución que promueve el desarrollo del país por medio de programas que buscan mejorar la competitividad empresarial y territorial, con énfasis en las mipymes. Tiene por finalidad contribuir al desarrollo económico productivo, en forma sustentable, con equidad social y equilibrio ambiental y territorial. 
  • La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) es una entidad gubernamental que promueve la investigación y la aplicación de nuevos conocimientos a la realidad productiva y social del país. ANII pone a disposición del público fondos para proyectos de investigación, becas de posgrado nacionales e internacionales y programas de incentivo a la cultura innovadora y del emprendedurismo, tanto en el sector privado como público.

NEXO

En 2016 co-fundamos Nexo, la primera red federal de incubadoras de impacto en Argentina, con la idea de fortalecer a los actores que están potenciando emprendedores.

Crear una red o formar comunidad para generar un impacto positivo en nuestra sociedad es un factor clave, más aún si tenemos en cuenta la situación mundial que atraviesa este 2020. Los procesos colectivos permiten la búsqueda de soluciones de un modo diferente y la detección de problemáticas que bajo una sola perspectiva, quizás serían poco visibles. En definitiva, para nosotres es tangible como el planteo de objetivos comunes y el trabajo colaborativo pueden lograr grandes resultados.

2017 – Firma del acta de Cordoba Incuba junto a la Agencia Córdoba Innovar y Emprender

Si bien el Día Internacional de la Mujer Emprendedora (19 de Noviembre) fue ayer, en DRIMCOM decidimos tener nuestra Semana de la mujer emprendedora para visibilizar en profundidad el trabajo que llevan a cabo seis emprendedoras cuyos proyectos han pasado por la Incubadora de impacto.

En la primera entrega, Guadalupe de Kurmi Cosmética Natural nos permitió conocer un poco sobre sus productos elaborados con materia prima agroecológica de forma ética. En esta segunda entrega el turno es de Catalina, quien forma parte de un gran equipo de trabajo como lo es «Proyecto Hormiga».

* FICHA TÉCNICA *

Nombre (o cómo te guste que te llamen): Catalina

De dónde sos: De Mendiolaza, Córdoba

Nombre y actividad principal de tu emprendimiento: La Cooperativa de trabajo Proyecto Hormiga se dedica a la gestión y tratamiento de los residuos verdes y orgánicos a través de la producción y comercialización de bioinsumos agroecológicos.

Años de vida del emprendimiento: 2 años

1.¿Qué te motivó a emprender?

«Digamos que emprender, me encontró… no es algo que busqué. Venía con ciertos temores sobre lo que significa y lo que se pone en juego al emprender. Mis viejos emprendieron y aunque les fue bien, también recuerdo momentos duros (sueldos, cheques, números, viajes, etc.) como el que pasamos en el año 98’ cuando de repente todo se cayó por un barranco, la empresa se fundió, la familia sufrió la angustia de la situación y el punto es que no terminó ahí.

Hubo que re comenzar la aventura una y otra vez en el 99’, en el 2000, en el 2001. La mesa de 5 niñxs se alimentó por un tiempo con los programas jefa y jefe de hogar. ¡Ojo! Un programa con altos costos de precarización y ausencias.

Al tiempo consiguieron estabilizar nuestro escenario, mi vieja docente encontró su espacio de práctica y carrera profesional y mi viejo siguió emprendiendo pero en una Argentina más estable, en un país que apostaba por el comercio interno.

Entonces, si me preguntás ¿qué me motivó a emprender? Este proyecto, Proyecto Hormiga, mi compañero (emprendedor de pura cepa), lxs compañerxs, mis vecinxs. Un gran combo que me ayudó a soltar miedos, dejar atrás algunos prejuicios y largarnos a emprender.»

2. Quizás existió algún que otro día difícil ¿Qué te mantuvo enfocada? ¿Qué aprendiste de esos momentos? 

«Un momento difícil para mí fue trabajar en relación de dependencia, cumplir horas sin un objetivo claro y con un sueldo que no llegaba a los 400 dólares. Tener que sacarme leche en el baño de una estación de servicio y atender a personas que con actitud violenta nos hacían creer que el empleado estatal está para “fumarse” cualquier problema. ¡Todo eso, sí que fue difícil! No te voy a negar que emprender un proyecto con impacto ambiental positivo y sin una inversión de capital inicial fue, es y será complejo.

«Lo ambiental” no tiene un costo económico definido, ni tampoco una agenda política clara que se traduzca en los presupuestos oficiales. Trabajar con la basura, con los residuos, con lo que la sociedad desecha es difícil, sobre todo si tenemos en cuenta que son los trabajadores precarizados, y en su mayoría sin representación, quienes se hacen cargo en gran medida de la basura de las urbes. La lucha de los cartoneros es simbólica y sumamente clasificadora, experiencia que, como muchas otras, me ha mantenido enfocada.

En cuanto a los aprendizajes, es importante que no nos gane la ansiedad, porque poner sobre la mesa la no sostenibilidad de este estilo de consumo, no es moco de pavo. Hay muchísimas luchas dándose en el subsuelo de la patria y Proyecto Hormiga busca cumplir un rol de anclaje territorial para las demandas sociales.»

3. ¿Cómo ves el rol de las cordobesas en el ecosistema emprendedor local? 

«Me parece clave la participación de los vecinxs en el territorio. Cordobesas y cordobeses ocupándose y produciendo en Córdoba. Así, es como veo posible que lo ambiental y lo económico se concilien en algún momento, porque habitar el espacio es clave. Y en esto el feminismo tuvo mucho que ver: la disputa de lo corpóreo, del hábitat, del alimento, la pulsión de la olla, la incorporación de lxs niñxs a las formas productivas… y me refiero a nuevas formas productivas, más humanas, donde un niñe pueda jugar y crear con otrxs mientras se planifica y se decide sobre el espacio que habitamos: qué comemos, cómo nos movemos, cómo trabajamos, cómo dialogamos, qué hacemos con nuestra basura… con un niñe al lado, la perspectiva siempre es otra.

Por otro lado, se habla de la incorporación de las cordobesas aunque en realidad es sólo la visibilización de algo que viene ocurriendo desde hace mucho tiempo. Las cordobesas estuvimos, estamos y estaremos presentes en la dinámica de producción cordobesa, hacer foco sobre esto significa visibilizar espacios y territorios desconocidos para muches.»

4. ¿Hubo otres emprendedores que te ayudaron a marcar el camino? ¿Querés contarnos quiénes? 

«Ufff siii! Mis compas! Mi compañero Juan Pablo Moreno que, emprendiendo, me lleva a lugares desconocidos como lo es Proyecto Hormiga y la maternidad jajaja. Sebastián García, el visionario de Unquillo, quien me enseñó a ver en los problemas, una solución. El Facu, Kike, Pablo, Ariel, Diego, Anita, Joel, Nico y Fabi, compañerxs que le ponen todos los días, el cuerpo y el corazón a este proyecto. No puedo dejar de nombrar a les niñes que también se la bancan y son, en parte, el motor de todo esto: Olivia, Renata, Emi, Agus, Amaru, Vito, Milo ¡gracias!

Este camino no ha sido fácil, lograr decisiones conjuntas es una gran tarea ya que siempre hay diversas opiniones y algunas idas y vueltas. A veces se vuelve hasta doloroso, porque cuando se decide individualmente una puede mentirse sobre los motivos, pero cuando está presente la opinión del otre eso influye en nuestros pensamientos. Hoy en día siento cada vez más sinceras nuestras asambleas y aunque puede que la toma de decisiones nos demore un poquito más, al final de cuentas eso termina identificándonos y hace del proyecto, algo único.»

5. ¿Qué les dirías o cómo crees que podemos empoderar a otras mujeres para que se animen a convertir sus proyectos en ideas de negocio? 

«Solo les diría que sientan y que comiencen con algo que realmente las movilice, que les de placer y que disfruten, que sea eso que las interpela y las haga salir de la famosa zona de confort. Les diría también, que está bien que sean como son (de verdad ¡está bien!). Aprendan a valorar sus tiempos, el capitalismo y el patriarcado son un sistema que intentará pujar para posicionar cualquier emprendimiento de mujeres a un bajo costo. Debemos valorar nuestra vida y nuestro tiempo.

Finalmente, sería importante recordarles que detrás de todo siempre hay un entramado social, que los logros no son resultados individuales y que ese colectivo es el que realmente nos sostiene. Muy pocas veces es el estado y es por eso, que necesitamos luchar porque ese tejido social sea cada vez más fuerte.»

6. ¿Qué le dirías a la Catalina anterior a Proyecto Hormiga? 

«Nada, simplemente creo que todo es un proceso necesario y si hoy estoy acá, es gracias a esa Cata del pasado, llena de miedos e inseguridades. Así que, ¡gracias!»

Un reporte del 2018 de Global Entrepreneurship Monitor señala que en Argentina las mujeres representan un poco más del 40% de la fuerza emprendedora nacional. Datos que se refuerzan con otro informe, también de 2018, de la Asociación de emprendedores de Argentina (ASEA) que revelaba que un 39% de las mujeres encuestadas analizaba la posibilidad de emprender en los próximos seis meses.

En 2019 la Cámara Argentina de la Mediana Empresa reveló que «detrás del 36,7% de las pymes hay una mujer propietaria». Y si bien los números son necesarios, aunque fríos, solo nos dan un breve panorama de cómo, paso a paso, las mujeres, lesbianas, travestis y trans están ocupando espacios dentro del mundo emprendedor.

Por eso en el Día Internacional de la Mujer Emprendedora (19 de Noviembre) le hicimos seis preguntas a seis emprendedoras argentinas para conocer, de primera mano, un poco más sobre sus experiencias y realidades. Con esta primera entrega, le damos inicio a nuestra semana de la mujer emprendedora, en la que vamos a compartirles todos los días una historia diferente sobre las protagonistas de proyectos que pasaron por nuestra Incubadora.

Hoy es el turno de Guadalupe de Kurmi Cosmética Natural.

* FICHA TÉCNICA *

Nombre (o cómo te guste que te llamen): Guada (mamá, jardinera y emprendedora)

De dónde sos: Nací en Catamarca, pero vivo en Córdoba de pequeniña.

Nombre y actividad principal de tu emprendimiento: Mediante un enfoque de trabajo cooperativo y feminista, elaboramos productos de cosmética natural y elementos para el cuidado. Empleamos materia prima agroecológica de forma ética, cuidando el entorno y las relaciones que establecemos tanto con nuestres consumidores como con nuestres proveedores.

Años de vida del emprendimiento: Kurmi Cosmética Natural nació en 2011 después de un encuentro de mujeres en San Marcos.

1.¿Qué te motivó a emprender?

«Creo que se trata de algo que traigo conmigo desde muy chiquita y que se basa en el deseo de la autosuperación. Con Kurmi venía trabajando en un proyecto autogestivo de alimentación macrobiótica y después de un encuentro de mujeres en San Marcos en el que me acerqué a la medicina, al mundo de los aceites esenciales y a cómo llevarlos a nuestra piel y a nuestras cuerpas, definí que ese podía ser uno de los caminos que me gustaría transitar para compartir mis experiencias y mi vida con los demás.»

2. Quizás existió algún que otro día difícil ¿Qué te mantuvo enfocada? ¿Qué aprendiste de esos momentos?

«Pfff, sí que los hubo. Como dije antes, soy madre, en este momento atravesando una situación de violencia familiar bastante compleja, así que hay miles de días difíciles. Pero las ganas de autosuperarme y de mostrarle a mi hija que se puede crear un mundo distinto, son el motor que me mantiene enfocada. Quiero que ella sepa que el trabajo no tiene porqué ser una relación de sufrimiento o esclavización, una connotación que ya es histórica, sino que el mundo del emprendimiento sobre todo desde una mirada colectiva para mí representa otra cosa.

Para mí la capacidad de materializar la organización colectiva y generar nuevas fuentes de trabajo justo que sean responsables con todes los que participen (incluyendo en eso a la pachamama que nos contiene y nos alimenta) es fundamental. Desde pequeña supe que yo no quería trabajar en un sistema que explotara no solo a los humanos sino a la tierra, pero que sí quería trabajar en cosas que me gusten, que cuiden a la tierra y que le hagan bien a otras personas.

Hace poco yo hablaba en voz alta sobre unos productos que tenía que elaborar para cobrar un dinero y pagar x cosa, y mi hija me preguntó, pero… ¿vos hacés Kurmi para tener dinero? ¿no lo hacés porque te hace feliz? y yo solo pude pensar en que ella lo había entendido todo.»

3. ¿Cómo ves el rol de las cordobesas en el ecosistema emprendedor local?

«Siento que es un rol que se está desarrollando, un rol contemporáneo en descubrimiento. Es cooperativo de colaboración mutua. En Kurmi comprendemos que no solo somos mujeres emprendedoras, u hombres emprendedores, somos muches más, y es momento de incluirles.

En ese rol supongo que buscamos ser de alguna manera ejemplo, y no desde lo académico, sino desde el punto de vista de quienes se permiten hacer lo que sueñan ¡y que eso se puede!. A veces se puede solo, sola o sole, pero siempre es mucho mejor si lo hacemos en colectivo. Esa colectividad permite que en conjunto se pueda lograr, porque a veces no basta con las ganas, hacen falta recursos, capacidad productiva, cultural, creativa y financiera.

El rol de les emprendedores cordobeses es poder activar el colectivo para que todes quienes desean emprender puedan hacerlo. El rol es compartir nuestra experiencia para poder crecer en conjunto.»

4. ¿Hubo otres emprendedores que te ayudaron a marcar el camino? ¿Querés contarnos quiénes?

«En general siempre han sido super super mujeres. La primera es mi mamá, alta guerrera de arte, la justicia y el amor. Y además mis amigas hermanas, la Nay (colega, madre y emprendedora) que es productora de ropa en Divina Madre Tierra y que siempre estuvo ahí acompañando en esto de maternar y ser emprendedora. Majo, de Alquimias salvajes, tremenda colega cosmetóloga del equipo local. La Sole, de Patio Mundo, también, una increíble crack.

Puedo decir que por suerte en mi camino se han cruzado personitas poderosas y todas ellas con una capacidad de gestionarse en red destacable.»

5. ¿Qué les dirías o cómo crees que podemos empoderar a otras mujeres para que se animen a convertir sus proyectos en ideas de negocio?

«Lo primero que le puedo decir a otres mujeres, lesbianas, travestis y trans que quieran emprender es que la salida es colectiva. Que emprender es un viaje de ida… que se permitan dudar y ponerse en jaque, que se organicen en colectivo, que no tengan temor a preguntar ni a equivocarse porque es una muy bonita forma de aprender. Y sobre todo, les diría que no están soles. Que somos un montón y que un tropezón no es caída.

Ah y también les diría ¡Qué tranqui! que tenemos mucho tiempo, que respiren las ideas (y varias veces).»

6. ¿Qué le dirías a la Guadalupe anterior a Kurmi?

«Si lo pienso le preguntaría por qué eligió cosmética, un rubro que es tan difícil de habilitar y legalizar jajaja aunque lo cierto es que mi deseo de poder compartir lo que me pasa con las plantas es más grande (y con las plantas me pasan un montón de cosas). Así que a la Guada de antes solo le diría: Dale, que es por ahí. Equivocate, seguí, juntate, volvelo hacer, pero dale que es por ahí. Tranquila que todo llega a su tiempo.«

Se dice que toda historia comienza con un primer paso. No hace mucho entramos en la cuenta de que al nuestro lo dimos allá por el 2011. Lo que significa que, cuando menos lo notemos, DRIMCOM cumplirá diez años. Y aunque lo que dice Andrés Calamaro en una de sus letras suene trillado “si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquel pero casi igual”, quizás se ajuste bastante a nuestra historia.

Como es de imaginarse, en tantos años, hemos concretado cientos de proyectos. Aunque para ser honestos, también hubo de los que se quedaron en el camino. Si tuviésemos que responder ¿cómo llegamos hasta acá? diríamos que la clave estuvo, está y estará en la fortaleza de los diversos equipos de trabajo que se fueron conformando y al aporte de cada uno de ellos.

La misión de DRIMCOM ha mutado a tal punto que comenzamos como una agencia de marketing digital que buscaba hacerse un espacio en el mundo dinámico de los negocios en Internet. Y hoy, somos una Incubadora de empresas de triple impacto (económico, social y/o ambiental), especializada en Innovación. Nuestra misión es transformar la matriz productiva de un sistema que nos lleva al colapso humanitario, por una matriz regenerativa que permita seguir generando sociedades más justas.

Una apuesta a los emprendimientos sociales con impacto

La experiencia nos volvió alquimistas del cambio, tomamos lo que sabemos/conocemos y lo transformamos en herramientas que aporten soluciones innovadoras. En efecto, DRIMCOM es la primera incubadora de triple impacto de la provincia de Córdoba. Desde el año 2014 ha incubado a más de 60 proyectos que hoy impactan social y/o ambientalmente.

Sin embargo, las soluciones mágicas no son nuestra especialidad. Estamos convencides que cada organización, sector y momento, es único y debe ser analizado desde lo particular para obtener los mejores resultados.

El trabajo colaborativo es parte de nuestro ADN y nos mueve la idea de crear COMUNIDAD. Por esto, a nivel local en 2014 desarrollamos MINGA, la primera red de empresas y emprendedores sustentables de Córdoba. En 2016 co-fundamos NEXO, una alianza de incubadoras de triple impacto a nivel nacional.

En 2017 emprendimos Espacio Abasto, un Laboratorio de Futuro en la Ciudad de Córdoba y lugar de encuentro para la comunidad emprendedora, el sector público, académico y privado.

Nuestra apuesta por una sociedad que regenere su entorno, con mejores organizaciones y profesionales comprometidos sigue en pie. En los últimos cuatro años también hemos trabajado con los tres niveles de gobierno, siempre enmarcando sus acciones en el emprendedurismo sustentable.

Diez años no es mucho, si nos comparamos con la larga historia universal. Pero si pensamos que para contar hasta diez usamos todos los dedos de las dos manos, definitivamente no es poco.

Nosotres continuaremos trabajando con la certeza de que resta mucho por hacer. El mundo no soportará 50 años más del actual sistema y somos la generación que comienza a ver sus consecuencias. Es necesario generar un cambio y sentimos que es nuestra responsabilidad hacerlo. En estos casi diez años, seguro hemos cometido algunos errores, pero cada uno de ellos se ha transformado en un aprendizaje para seguir innovando.

Si la búsqueda de los alquimistas, en responder preguntas sobre la naturaleza de la materia, dio origen a una ciencia como la química… nuestro anhelo continuo de cambiar el mundo, bien podría sorprendernos algún día de estos.

Sí, somos locos, pero de los lindos.